Sobre Acolita

Acolita es una página tuya donde la gente te deja plata y una nota. Nada más, y por eso funciona.

El verbo ya lo explicaba todo

Donar es vertical. Hay alguien que tiene y alguien que necesita, y entre los dos una institución que acredita que la necesidad es real. Ese trámite —el RUC, el estatuto, el informe de gestión— es justo la razón por la que las organizaciones pequeñas no consiguen dinero: no pueden pagar el aparato que hace creíble el pedido.

Acolitar es horizontal. Del acólito: el que acompaña, el que hace el aguante. En Ecuador se acolita a un amigo en una mudanza, a un compañero en una idea mala y a un vecino cuando se le enferma el perro. No hace falta institución: hacen falta conocidos.

Un dato que cambió el producto

En una encuesta propia a 128 personas, cuando se pregunta cómo prefieren mandar dinero, la tarjeta queda última con el 20,3%. Transferencia (34,4%) y billeteras como Deuna! (23,4%) suman el 57,8%.

Casi todas las plataformas de recaudación hacen justo lo contrario: exigen tarjeta, porque es el único medio del que pueden cobrar una comisión. Acolita no cobra comisión precisamente para no tener que exigirla. Cobras por donde ya cobras: tu transferencia, tu Deuna!, tu PayPal. Nosotros no tocamos el dinero.

La transparencia es la recompensa

El 81% de quien dona dice que no quiere nada a cambio. Lo que sí pide, con sus palabras, es transparencia, informes, evidencia de la gestión, resultados.

Por eso el álbum público no es decoración: un sticker solo se pega cuando el cobro está confirmado. Lo que se ve en una página de Acolita es lo que entró de verdad. Y el muro es donde quien recibe cuenta en qué se usó, con la foto de la factura si hace falta.

Qué no es

  • No es Kickstarter. No hay recompensas escalonadas ni «todo o nada»: aquí se acolita sin más motivo que querer hacerlo.
  • No es una pasarela de pagos. Acolita no recibe ni custodia el dinero de nadie. El dinero va directo de quien da a quien recibe.
  • No cobra comisión. Ni al que da ni al que recibe.

Acolita.org es una iniciativa de MAL S.A.S., desde Quito.